lunes, 13 de junio de 2016

Capricho Divino

Justo cuando creí tener las respuestas a todas las preguntas se me enfrenta un fulano para moverme el piso, sacarme de mi estabilidad, ponerme a prueba.
Siempre adoré los desafíos, los misterios, las aventuras! Siempre los enfrente, los resolví y los disfrute pero esta vez el destino me tenía una jugada inesperada..
Justo cuando pensé que podía hacer cualquier cosa este NN se presenta en mi vida lleno de misterio y silencio. Nunca me relaciono con personas silenciosas, prefiero a los hombres atrevidos, audaces, inteligentes. Pero él me cautivo con su sencillez, su timidez, su actitud juvenil. 
Con mi personalidad autónoma y febril creí que llevaba la ventaja, que podría seducirlo y traerlo a rastras pero NO pude equivocarme más!!
Sí, en definitiva logré parte de mi objetivo, lo seducí, pero eso no es una misión imposible teniendo el don de ser mujer, me costó horrores mantenerlo entretenido, cualquier cosa le llamaba más la atención que yo. Me trato con desapego, desamor, algunos momentos fugaces de cariño y silencio, mucho silencio. 
Pero yo no encuentro limites para cumplir mis objetivos y hasta no tenerlo entre mis garras no iba a desistir. Cuando al fin lo conseguí todo se trasformó en una situación incomoda donde yo ponía todo mi talento, mis ganas y seducción y él se mantenía callado y confundido. 
Me golpeó duro su desinterés. Yo que creía poder tener a cualquier hombre comiendo de mi mano terminé en mi cama, sola y entre sabanas frías. Se despidió con un beso en la frente. No le bastaba haberme confundido toda la noche tenía que despedirse con un mensaje tan subliminal!!
Toda la semana espere su llamada, un mensaje. Incluso para mi cumpleaños un saludo. Pero no recibí nada.
Pasada una semana lo volví a ver y nos ignoramos de una manera tan frívola que todos los presentes sintieron un escalofrió subiendo por sus pies.
Me sentía confundida, dolida, me habían tocado donde más me duele, mi orgullo, mi lujuria estaba devastada.  
Pase noches sin dormir, cada vez que nos veíamos empezaba nuestro show de ignorarnos. Me tomé mi papel muy en serio y no le mostraba ni una pizca de interés en las cosas que él decía o hacía. Pero él me clavaba la mirada y sentía como los latidos de mi corazón sacudían mi pecho. 
Me miraba a los ojos, sin tabu, sin miedo con una expresión inexplicable, no parecía una expresión de odio, ni de amor, ni de miedo, era una expresión que no entiendo. Entonces me atreví a devolverle la mirada y comenzó un juego que no podía ganar, él no desistía su mirada y yo sentía como mi garganta ardía, el silencio predominaba y lo dejé ganar, aparte la mirada. 
Desde ese momento entendí que no podría devolverle la mirada nunca más, porque lo tendría que dejar ganar cada vez que sucediera. 
Los días pasaron y las miradas no cesaban, el silencio continuaba siendo incomodo y doloroso para mi. Decidí sentarme y pensar las cosas detenidamente, jamás voy a poder entender lo que él siente, lo que él piensa, el porque me mira con esa mirada cada día, el porque sostiene su silencio. De nada servía torturarme con suposiciones! Reuní todo el coraje que tenía y adapte mi personalidad de nuevo. 
No voy a dejar que un fulano me robe el corazón, me mantenga despierta toda la noche y me haga doler el alma sólo con su silencio! Ya no quería seguir jugando a los desconocidos, a ignorarnos 3 veces por semana o más. 
Al día siguiente cuando lo ví lo trate como trato a todos mis compañeros, con simpatía y confianza. Su cara no tuvo precio, esa expresión sí la reconocí, estaba sorprendido. Él no merecía un trato especial y se lo demostré. Después de eso todo volvió a la normalidad, hablamos con naturalidad lo justo y necesario.
Pero claro, no podía mantenerse la tranquilidad. Apareció la razón de su silencio y su actuar extraño. 
Una niñata histérica que no me llega a los talones. Lo traía de acá para allá y me intentaba demostrar que él era su territorio. Al presenciar esta escena sólo me dió por reír! Esa niña actuaba como yo a los 15 años, como una completa idiota!!
Él actuaba como torpe e indeciso, se dejaba maniobrar por la pendeja pero me miraba y se acercaba. En ese actuar de locos di un paso al costado, no me interesaba competir con una niñata acomplejada y no me interesaba un hombre que se dejaba manipular por una quinceañera con aire de princesa. 
Pase una noche divertida con amigos y espantando algunos pretendientes. 
Al volver a mi cama me sentí confundida por la situación en la que mi envuelta, un poco dolida por que a esta altura de mi vida no pensé que tendría que pelear por el interés de un hombre... y también satisfecha porque actué como una adulta inteligente y versátil. 
Pase un mes de locos pero ahora veo todo con más claridad! Sabía que tarde o temprano descifraría el misterio! 
A veces hay que dar un paso al costado para reaccionar. 
Me pegó duro esta experiencia, pero soy el capricho divino, la voluntad del fuego! Nada puede hacerme caer, nada puede tumbarme en mi cama.


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